Aceite de Rosa Mosqueta y piel seca y maltratada.
Aceite de Rosa Mosqueta y piel seca y maltratada.
El aceite de rosa mosqueta es rico en ácidos grasos esenciales y actúa en la regulación de la elasticidad cutánea y en el restablecimiento de la hidratación.
Estos ácidos grasos son componentes importantes de todas las membranas celulares, a las que dotan de permeabilidad y de elasticidad. Desempeñan asimismo un papel fundamental en la formación de ceramidas, los más importantes lípidos que forman la barrera de la epidermis y, en consecuencia, son esenciales para la estabilidad y la función de barrera la piel.
Los agentes emolientes son principalmente lípidos y aceites que hidratan, suavizan y mejoran la flexibilidad de la piel. Estos compuestos reparan la epidermis y actúan sobre su permeabilidad, mejorando de esta manera su función de barrera. Los ácidos esteárico, linoleico, oleico, linolénico y láurico son compuestos emolientes que se emplean habitualmente en cosmética y dermofarmacia8.
Debido a su naturaleza lipofílica, los aceites y grasas vegetales son buenos emolientes. Estos compuestos previenen de forma eficaz la pérdida de agua a través de la epidermis ya que poseen excelentes propiedades oclusivas.
Diferentes estudios han permitido determinar que cuánto mayor es el grado de instauración de un aceite, menor es su viscosidad y mayor su tasa depenetración en la piel.
En los últimos decenios se ha investigado mucho acerca del papel de los ácidos grasos esenciales en laformación y en la función de barrera de las capas superficiales de la piel. Hay estudios en los que se ha observado que después de aplicar ácido linoleico (AL) y gamalinoleico (AGL) durante unos días se ha producido una disminución de la pérdida transepidérmica de agua.
En diferentes tratamientos con AL o AGL se observó que la pérdida transepidérmica de agua se mantenía estable durante varios días, mientras que cuando se aplicaban otros ácidos grasos el efecto se revertía inmediatamente. Por ello se llegó a la conclusión de que la acción del AL y del AGL no se debía únicamente a un efecto oclusivo por parte de estos ácidos, sino que éstos también producían cambios estructurales en la epidermis, y más concretamente en el estrato córneo.
La carencia de ácidos grasos esenciales en el hombre entraña lesiones y un deterioro de la piel que se traducen en descamación, aspecto seco, pérdida de flexibilidad y tersura del tegumento. El proceso de queratinización se desorganiza, mientras que el índice mitótico y la síntesis del ADN disminuyen.
La piel pierde la mayor parte de sus funciones de protección y la perspiración se incrementa considerablemente
Las lesiones de la piel ligadas a la carencia de ácidos grasos esenciales mejoran después de aplicar, por vía percutánea, aceites que contengan una proporción importante de estos ácidos. Por ello se utilizan en dermatología y en cosmetología para el tratamiento de las pieles secas, con arrugas o para favorecer la cicatrización, ejerciendo una acción estimulante
y regeneradora tisular10.
Un grupo de cientificos hizo un estudio donde se procedió a aplicar aceite de rosa de mosqueta sobre cicatrices de acne en Medicina Cutánea Ibero-Latino- Americana (1994).
Partieron de 52 voluntarios que habían completado el tratamiento para el acné con isotretinoína, en los que persistían cicatrices importantes.
Antes de iniciar el tratamiento con aceite de rosa mosqueta se comprobó que los valores de sebumetría correspondieran a piel seca.
Los resultados obtenidos fueron muy positivos para más del 80% de los voluntarios y, además, con respecto al grupo control, fueron significativos con p < 0,0001, tanto sobre el tiempo de desaparición del eritema como en la elevación del fondo y reblandecimiento del borde de las cicatrices.